Dos motivos me han hecho escribir este post. La aparición en el puerto de Barcelona del cuerpo sin vida de una ballena y el avistamiento de un grupo de cetáceos frente a las costas de la población marinera de Sitges.
Hará un par de semanas la noticia del hallazgo del cuerpo de una ballena en las proximidades de Barcelona me extraño mucho. Me preguntaba que haría un ejemplar de ballena de más de 17 metros y 50 toneladas en el Mediterráneo. Nunca se piensa que el Mare Nostrum albergue este tipo de animales. Sucesos como estos nos llevan a pensar rápidamente que quizás el cambio climático tiene algo que ver, que el animal se ha desorientado de su hábitat y las corrientes lo han arrastrado hasta aguas menos profundas.
Este fin de semana mi hermano Joan salió a navegar tras los bancos de atunes que estos días están cruzando nuestras costas. A su vuelta, asombrado me comentó del avistamiento de varias parejas de ballenas en frente mismo de las costas de Garraf.
Durante un buen rato, me decía, los cetáceos nos hicieron disfrutar de una escena sacada de un documental de Jacques Costeau. Ver todos aquellos animales enormes nadando, sumergirse y respirar expulsando grandes chorros de agua en la superficie fue increíble.
Que apareciera el cuerpo sin vida de un ejemplar de ballena podía ser algo curioso y sin relevancia pero que en menos de una semana hubiera un avistamiento de cetáceos de tal magnitud me indicaba que tenía que haber alguna relación.
Después de investigar he descubierto que existe una importante migración de ballenas y delfines que va desde Junio a Septiembre. Seguramente con el calentamiento del agua se han avanzado las migraciones de estos animales.
Los grandes cetáceos atraviesan el Mediterráneo provenientes del Atlántico para ir al Mar de Liguria, noroeste de Italia, en busca de alimento y de aguas más cálidas para ganar peso y poderse aparear más tarde ya en aguas del Océano Atlántico.
Así pues, queda clarísimo que durante estos días el paso de ballenas por delante la costa catalana está más que asegurado. Y una vez más, mando hacer una reflexión sobre la importancia de cuidar nuestros mares y océanos para que nunca desaparezcan estas fabulosas criaturas llamadas ballenas.