Aquí empezó todo hará más de 8 años. Después de aquél curso y de aquellas inmersiones que me permitieron obtener mi primera estrella FEDAS vuelvo a la Costa Brava de la mano de mi amigo Manel para sumergirnos en un bello paraje de la localidad de Sant Feliu de Guíxols. Se trata de una pequeña cala llamada Port Salvi delimitada por grandes paredes de roca y una encantadora playita de arena fina que da entrada a las aguas azul turquesa del lugar.
Es una inmersión perfecta para todos los niveles. Aún recuerdo que en este mismo sitio tuve mi primea experiencia sin guías, sin divemaster, sin grupo al cual seguir, solo yo y mi compañero de aventuras. Los dos frente al mar, templando los nervios, intentando que no se notara nuestra falta de experiencia. Nos lanzamos con una sola premisa: a la ida, la pared siempre a nuestra derecha; a la vuelta, la pared siempre a nuestra izquierda.
hasta algún san pedro.
Una vez cruzadas ambas cavernas y si la reserva de aire lo pide empezaremos la vuelta de nuevo a la playa. Ahora, con la pared a la izquierda iremos emergiendo poco a poco sin dejar de mirar dentro de cada roca y agujero que dejamos a nuestro paso.
Llegados al final de nuestro viaje solo nos queda inchar los jackets y subir a superficie para empezar en este mismo instante lo que también forma parte del buceo, contarnos la batallita la cual acabamos de ser protagonistas.
Las fotos que veis las hice en Port Salvi.