
La Reserva Marina de La Masía Blanca del Vendrell está a punto de dejar de ser un espacio protegido y de desaparecer como tal. El Ministerio de Medio Ambiente a presentado su clara voluntad de abandonar este proyecto recogido por el BOE nº 7, del 8 de enero del 2.000 y cortar toda ayuda para que este espacio protegido de la Costa Dorada deje de generar riqueza ecológica en nuestro litoral.
La pasada semana el Ministerio de Medio ambiente nos convocó con carácter urgente en Tarragona todas las administraciones y colectivos que estamos relacionados con la Reserva Marina de La Masía Blanca.
En la reunión asistimos el Ayuntamiento del Vendrell, la Cofradía de Pescadores de Torredembarra, Puerto de Coma-Ruga, Departament d’Agricultura, Ramaderia i Pesca de la Generalitat, El Instituto Oceanográfico, La Direcció de Ports de Catalunya y Sotavent.
A priori y según el comunicado la reunión debía consensuar la situación de la reserva, la regeneración ecológica obtenida desde que es espacio protegido y la sostenibilidad del proyecto.
La razón que fuéramos tantos los convocados respondía a que eran puntos a debatir bastante técnicos y que cada uno podría aportar sus conclusiones.
Iniciada la reunión, rápidamente y frente a la estupefacción de todos los asistentes observamos atónitos el “decretazo” que la Secretaria del Mar ponía encima de la mesa comunicando que el Ministerio se retiraba del proyecto acogiéndose a causas que para todos los asistentes estaban totalmente desvirtuadas, eran incongruentes y falta de toda lógica.
Su desvinculación se acogía a que su protocolo de actuación impide apoyar reservas marinas colindantes con puertos deportivos. También pusieron de manifiesto que después de estudios y comprobaciones tenían serias dudas de la regeneración de la vida marina en dicho espacio.
Las reacciones no se hicieron esperar. Por parte del Ayuntamiento del Vendrell, la Cofradía de Pescadores de Torredembarra, el propio Puerto de Coma-Ruga i el Departament d’Agricultura, Ramaderia i Pesca de la Generalitat dejaron claro que todos los estudios técnicos hechos hasta la fecha para la remodelación del puerto no afectaban a la Reserva Marina. Es más, en los muchos informes emitidos desde el Ayuntamiento y La Generalitat a Madrid (que por cierto se presentaron a la reunión sin haberlos estudiado ni leído) se deja constancia que no solo no perjudica la existencia cercana de un puerto deportivo sino que con la adecuación que se quiere llevar a cabo se van a reducir de forma radical todos los factores de contaminación que actualmente existen. Se trata de un proyecto totalmente respetuoso y sostenible con el entorno y el mar.
También se pusieron en evidencia cuando manifestaron que las comprobaciones de regeneración ecológica las habían llevado a cabo en cotas que iban desde los 20 a los 26 metros de profundidad. Lo que nos planteamos es si realmente las han llevado a cabo porque la profundidad máxima que tiene la reserva marina es de 12,8 metros.
Tampoco sirvió que diéramos ejemplos de casos similares donde coexisten puertos deportivos y reservas marinas como son el Puerto de l’Estartit y las Illes Medes.
En definitiva, que el Ministerio con la Secretaría del Mar vinieron a confirmar su intención de abandonar La Reserva Marina de la Masía Blanca pero lo que no dijeron o no les dejaron decir es que habían recibido la orden de reducir todo tipo de gastos y eso pasaba por no apoyar más la protección y conservación de este espacio privilegiado de la Costa Dorada.
Para los que amamos el mar y queremos que nuestros hijos y futuras generaciones puedan disfrutar de los mares y océanos en plenas garantías nos da mucha pena asistir y ver de forma impotente como estas decisiones tomadas desde los despachos de Madrid sin ningún tipo de coherencia pueden tirar al traste 10 años de trabajo, esfuerzos e ilusiones de muchos. Claramente, los intereses políticos han estado, están y estarán siempre por encima de las personas y causas justas. Que lejos están los despachos de la realidad del día a día de la gente, de todo aquello por lo que la gente cree y tiene ilusiones.
En fin, es triste decirlo pero es un hecho. La Reserva Marina de la Masía Blanca está sentenciada a desaparecer.
La pasada semana el Ministerio de Medio ambiente nos convocó con carácter urgente en Tarragona todas las administraciones y colectivos que estamos relacionados con la Reserva Marina de La Masía Blanca.
En la reunión asistimos el Ayuntamiento del Vendrell, la Cofradía de Pescadores de Torredembarra, Puerto de Coma-Ruga, Departament d’Agricultura, Ramaderia i Pesca de la Generalitat, El Instituto Oceanográfico, La Direcció de Ports de Catalunya y Sotavent.
A priori y según el comunicado la reunión debía consensuar la situación de la reserva, la regeneración ecológica obtenida desde que es espacio protegido y la sostenibilidad del proyecto.
La razón que fuéramos tantos los convocados respondía a que eran puntos a debatir bastante técnicos y que cada uno podría aportar sus conclusiones.
Iniciada la reunión, rápidamente y frente a la estupefacción de todos los asistentes observamos atónitos el “decretazo” que la Secretaria del Mar ponía encima de la mesa comunicando que el Ministerio se retiraba del proyecto acogiéndose a causas que para todos los asistentes estaban totalmente desvirtuadas, eran incongruentes y falta de toda lógica.
Su desvinculación se acogía a que su protocolo de actuación impide apoyar reservas marinas colindantes con puertos deportivos. También pusieron de manifiesto que después de estudios y comprobaciones tenían serias dudas de la regeneración de la vida marina en dicho espacio.
Las reacciones no se hicieron esperar. Por parte del Ayuntamiento del Vendrell, la Cofradía de Pescadores de Torredembarra, el propio Puerto de Coma-Ruga i el Departament d’Agricultura, Ramaderia i Pesca de la Generalitat dejaron claro que todos los estudios técnicos hechos hasta la fecha para la remodelación del puerto no afectaban a la Reserva Marina. Es más, en los muchos informes emitidos desde el Ayuntamiento y La Generalitat a Madrid (que por cierto se presentaron a la reunión sin haberlos estudiado ni leído) se deja constancia que no solo no perjudica la existencia cercana de un puerto deportivo sino que con la adecuación que se quiere llevar a cabo se van a reducir de forma radical todos los factores de contaminación que actualmente existen. Se trata de un proyecto totalmente respetuoso y sostenible con el entorno y el mar.
También se pusieron en evidencia cuando manifestaron que las comprobaciones de regeneración ecológica las habían llevado a cabo en cotas que iban desde los 20 a los 26 metros de profundidad. Lo que nos planteamos es si realmente las han llevado a cabo porque la profundidad máxima que tiene la reserva marina es de 12,8 metros.
Tampoco sirvió que diéramos ejemplos de casos similares donde coexisten puertos deportivos y reservas marinas como son el Puerto de l’Estartit y las Illes Medes.
En definitiva, que el Ministerio con la Secretaría del Mar vinieron a confirmar su intención de abandonar La Reserva Marina de la Masía Blanca pero lo que no dijeron o no les dejaron decir es que habían recibido la orden de reducir todo tipo de gastos y eso pasaba por no apoyar más la protección y conservación de este espacio privilegiado de la Costa Dorada.
Para los que amamos el mar y queremos que nuestros hijos y futuras generaciones puedan disfrutar de los mares y océanos en plenas garantías nos da mucha pena asistir y ver de forma impotente como estas decisiones tomadas desde los despachos de Madrid sin ningún tipo de coherencia pueden tirar al traste 10 años de trabajo, esfuerzos e ilusiones de muchos. Claramente, los intereses políticos han estado, están y estarán siempre por encima de las personas y causas justas. Que lejos están los despachos de la realidad del día a día de la gente, de todo aquello por lo que la gente cree y tiene ilusiones.
En fin, es triste decirlo pero es un hecho. La Reserva Marina de la Masía Blanca está sentenciada a desaparecer.