
Hacía tiempo que no escribía ningún post y motivos no me faltaban. Estuvimos en esta ocasión en el sureste asiático, más exactamente en Vietnam. Un país que después de muchos conflictos en su historia las nuevas generaciones buscan salir de una situación confusa entre lo que es un régimen comunista en toda regla y una sociedad de consumo abierta a los turistas como si se tratara de un país totalmente democrático.
En este entorno y durante tres semanas hemos estado viajando por este maravilloso país donde llegados al ecuador de la ruta hicimos una parada para bucear en el sur del Mar de la China.
El destino era Nha Trang y el centro de buceo al que fuimos y nos acogieron de forma maravillosa fue Rainbow Divers Vietnam. Por cierto, es un centro el cual está reconocido por National Geographic.
La mayoría de los sitios de buceo están a 1 hora en barco desde el puerto de Nha Trang. Todas las inmersiones se desarrollan entorno a las islas que componen el parque natural de Hon Mun. Según me aseguraron esto representaba bucear en el mejor sitio del mar del sur de la China.
El bus vino a recogernos a nuestro hotel muy temprano. (Para los que no os gusta madrugar, advertiros que en Vietnam la jornada empieza muy muy temprano).
Nos dirigimos al puerto y entre el caos de los vendedores ambulantes, turistas, pescadores, barcas, barcos y todo aquello que se aprecie a flotar partimos con nuestra embarcación de madera a motor hacia nuestro destino: Madonna Rock.
Nos hicieron el brefing y a cada uno de nosotros nos fueron ajuntando en pequeños grupos cada uno de ellos con un guía.

Llegó el gran momento, el salto que todo buceador desea hacer, nos zambullimos después que nuestro divemaster nos diera la señal de sumergirnos.
El fondo me recordó, para poder hacer algún símil, al mar rojo; con mucha visibilidad 20/30 metros la inmersión fue desarrollándose tal como fue descrita en el brefing. Corales, esponjas, anémonas, todo tipo de peces tropicales... loros, ballestas, payasos, meros, peces león, peces cristal...de todo y más.
A todo ello, la geografía submarina nos regaló la oportunidad de pasar por unos túneles y disfrutar de unos maravillosos contraluces. La inmersión no duró más de 45 minutos a una profundidad máxima de 15 metros.
Una vez subimos a bordo nos invitaron a recuperar fuerzas con sandwiches y fruta todo un detallazo a tener en cuenta (aunque estaba incluido en el precio) y más para los que nos morimos de hambre después de bucear.
En este entorno y durante tres semanas hemos estado viajando por este maravilloso país donde llegados al ecuador de la ruta hicimos una parada para bucear en el sur del Mar de la China.
El destino era Nha Trang y el centro de buceo al que fuimos y nos acogieron de forma maravillosa fue Rainbow Divers Vietnam. Por cierto, es un centro el cual está reconocido por National Geographic.
La mayoría de los sitios de buceo están a 1 hora en barco desde el puerto de Nha Trang. Todas las inmersiones se desarrollan entorno a las islas que componen el parque natural de Hon Mun. Según me aseguraron esto representaba bucear en el mejor sitio del mar del sur de la China.
El bus vino a recogernos a nuestro hotel muy temprano. (Para los que no os gusta madrugar, advertiros que en Vietnam la jornada empieza muy muy temprano).
Nos dirigimos al puerto y entre el caos de los vendedores ambulantes, turistas, pescadores, barcas, barcos y todo aquello que se aprecie a flotar partimos con nuestra embarcación de madera a motor hacia nuestro destino: Madonna Rock.
Nos hicieron el brefing y a cada uno de nosotros nos fueron ajuntando en pequeños grupos cada uno de ellos con un guía.

Llegó el gran momento, el salto que todo buceador desea hacer, nos zambullimos después que nuestro divemaster nos diera la señal de sumergirnos.
El fondo me recordó, para poder hacer algún símil, al mar rojo; con mucha visibilidad 20/30 metros la inmersión fue desarrollándose tal como fue descrita en el brefing. Corales, esponjas, anémonas, todo tipo de peces tropicales... loros, ballestas, payasos, meros, peces león, peces cristal...de todo y más.
A todo ello, la geografía submarina nos regaló la oportunidad de pasar por unos túneles y disfrutar de unos maravillosos contraluces. La inmersión no duró más de 45 minutos a una profundidad máxima de 15 metros.
Una vez subimos a bordo nos invitaron a recuperar fuerzas con sandwiches y fruta todo un detallazo a tener en cuenta (aunque estaba incluido en el precio) y más para los que nos morimos de hambre después de bucear.
Mientras recuperábamos las fuerzas la tripulación aprovechó para montarnos los jackets con una nueva botella para la segunda inmersión del día.
Cuando el capitán dio la orden subimos el ancla y nos fuimos no muy lejos de ahí a por la segunda zambullida de la jornada. Una vez más, fue una inmersión que no dejó a nadie indiferente.
Así pues, para los que queráis ir a bucear a Vietnam del todo recomendable tanto la zona como el centro de buceo.
Buen azul!!
Cuando el capitán dio la orden subimos el ancla y nos fuimos no muy lejos de ahí a por la segunda zambullida de la jornada. Una vez más, fue una inmersión que no dejó a nadie indiferente.
Así pues, para los que queráis ir a bucear a Vietnam del todo recomendable tanto la zona como el centro de buceo.
Buen azul!!